Esto es lo que pasa a veces cuando viajas sola a dedo

Una noche de sábado como cualquier otra salí con mi auto a recorrer las calles de mi ciudad, con suerte me encontraba algo interesante.

¡Jamás pensé toparme con una chica sola haciendo dedo en una esquina a las 10 de la noche!

Al instante, me vino en la cabeza mi hija y no podía imaginarme que esté en esa situación. Con todas las mejores intenciones decidí llevarla a dónde sea que vaya, para de ese modo mantenerla segura. Al preguntarle a dónde iba ella me habla de una ciudad un poco distante de la mía.

Decidí decirle que yo también estaba camino a esa ciudad aunque no era verdad, y me quedaba muy lejos, mi presupuesto para esa noche no era tanto como lo que iba a gastar, si la llevaba. De repente, volví a adoptarla cómo hija imaginariamente y simplemente no me importó cuánto gastaría.

Ella con un poco de duda sube a mi auto y nos vamos. Saliendo de la ciudad comencé a hablarle y a preguntarle sobre su vida y la razón por la que estaba a altas horas de la noche, sola.

Al irnos unos pocos kilómetros ya bastó para darme cuenta que era una chica muy interesante, me contó que estaba con la idea de de conocer el mundo, me gustó tanto la manera en la que contaba con gran ilusión que hasta a mí me dieron ganas de hacer lo mismo, pero de vuelta razonaba y me decía a mí mismo:¡Qué locura!

¿No pensás formar una familia? ¿Tener hijos y marido? ¿Una gran casa? ¿Un trabajo seguro? le preguntaba repetidas veces. Simplemente por el hecho de que estaba tan consumido por el sistema que no podía imaginarme una vida fuera de esta caja en la vivo por más de 4 décadas.

Me gustaba la manera en la que hablaba, era como un niñito al que acaban de comprar un juguete nuevo, me hablaba de sus sueños cómo si fuese lo único que le importaba en este mundo, cómo si no tuviera problemas y cuentas que pagar.

Sentía con ella algo que hace mucho no sentía, y después de una larga charla por fin me di cuenta que era el hecho de darme cuenta de que esta jóven mujer (a la que le pasaba el doble de edad), ya había vivido mucho más que yo, y no hablo de edad. Sino de experiencias, recuerdos, aventuras, etc (ustedes me entienden)…

Pero, pensándolo: ¡Como me gustaría tener la valentía y coraje de esta jóven!

“Ojalá me hubiera despertado antes” pensaba. Ahora ya no tengo alas, tengo raíces en el suelo…

“Detrás de cada conductor que nos sube,  hay un ser humano con ganas de vivir, despiértale esas ganas”


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1 comentario en “Esto es lo que pasa a veces cuando viajas sola a dedo

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