El “autostop” más denso de mi vida.

  Luego de una semana de que me haya mudado a Asunción, un amigo me invito a viajar con su grupo de “mochileros”, el lugar a donde irían era el Cerro Tres Kandu. El Cerro tiene 842 m de altura siendo por eso el punto más alto del Paraguay, se encuentra en una localidad llamada Gral E. Garay. Y como se imaginan ¡no pude negarme!
Luego de organizarnos esa semana quedamos en que el sábado saldrían tres grupos: por la mañana. al medio día y por la tardecita. Yo planeaba salir ya el viernes, pero al final tuve que suspender, terminé saliendo el sábado a las dos de la tarde, no pude ir con los grupos de la mañana ni el medio día, y tampoco quería esperarle al grupo de la tarde por lo que me decidí ir sola. A modo de info cuento que me doble el tobillo al llegar a San Lorenzo. Dos horas después, al llegar a Paraguarí caminé unas 6 cuadras rengueando por el dolor hasta una estación de servicio que estaba en el desvío para ir a la ciudad de Villarrica, ese sería el lugar en dónde les esperaría al grupo que saldría de Asu por la tardecita. Estuve como máximo 15 minutos hasta que alguien del grupo me dijo que aún no salían de Asu, o era esperarles 3 horas o ir sola y bueno como no soy muy paciente, decidí ir sola. Enseguida pregunté al chofer de una camioneta que venía con sus dos hijos si no podría acercarme hasta Villarrica a lo que el Señor muy amable me responde que sí. Subí, hablamos, me contó de su vida, yo de la mía y así entre comentarios como: ¿Como podés viajar sola?, ¡Sos re jóven, tenés que cuidarte más!, ¡Sos mujer, debes tener más cuidado!, en una hora ya estábamos en Villarrica.
  Al llegar a Villarrica me dio un tour por su ciudad, me contó algunas cosas de la ciudad, paraba su camioneta para que yo pudiera quitar fotosLuego de qué me bajaran en la terminal,  se sentía tan responsable por lo que me llegue a pasar que le habló a un amigo suyo para que me indique como llegar y cómo me negué a recibir demasiados favores ya de su parte, me dijo que al menos acepte quedarme en la casa de su Mamá en el caso que no consiga cómo irme y me señaló el lugar dónde vive.
  Luego de eso,  caminé hasta la ruta que une esa ciudad con Ñumi, Al llegar ahí me siento para esperar un bus que me lleve hasta ñumi porque como ya oscureció y yo estaba sola, pensé que eso era lo mas acertado que podía hacer, unos minutos después de estar sentada ahí, se acerca un auto y me pregunta si necesito que me acerque a algún lugar y le dije que quería ir hasta Garay. A lo que él me responde que él también va ahí y solo por eso me subo al auto, pero a mitad del camino este hombre me dice que solo me estaba haciendo un favor llevándome hasta ahí porque en realidad él es de Villarrica y se estaba paseando por ahí, momento en que quito una  una cerveza para tomar.
  Bueno, al tener noción de eso, en un segundo se me vinieron infinidades de pensamientos: sin duda, en como escapar ante el primer movimiento en falso, como defenderme (olvidé por completo dónde había puesto el cuchillo de cocida que llevaba para comer picadillo), baje completamente la ventanilla de automóvil (aunque moría de frío).
  Y más aún porque el camino no ayudaba en nada, ya que ese tramo de Villarrica-Ñumi-Garay es una ruta de una total penumbra excepto por algunas pocas casas que se encuentran en el camino que para colmo están un poco alejadas de la ruta.
  En fin, lo único que podía hacer era hablarle al Sr. sin dejar que piense en cualquier otra cosa, así fue que le pregunté respecto a cualquier cosa que se me podía ocurrir, además le inventé que estaba por casarme y que mi futuro marido me estaba esperando en la localidad en la que íbamos.
  Juro que fue el autostop más largo que tomé en mi vida, (y no precisamente por la distancia).
  No puedo quejarme, este hombre en ningún momento se paso de la raya, aunque no descarto que me tiro indirectas, (que yo hacía no entender).
  Luego de más de una hora y media de viaje, por fin llegue a Garay.     Y lo primero que hice fue saltar por el amigo que tenía en el grupo, que era al único que conocía.
  No se imaginan el alivio que se siente llegar a destino después de una experiencia como esta. Después de pensar en las publicaciones machistas que pondrían de portada los diarios, cosas como: Mochilera muerta: viajaba sola Joven viajaba sola y muereMujer viajo con un extraño y este la mato, etc.
  En fin, no creo que sea tanto así, pero sin duda la imaginación de una vuela a 1000 km/seg en situaciones como esa.
  Sin duda fue el autostop más denso de mi vida (hasta ahora) y lo valió.


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